Nuestra piel se encuentra en un constante proceso de cambio y desarrollo. Y en algún momento de nuestra vida, hemos sufrido pequeñas imperfecciones en la piel, como granos o manchas. Y sin duda, las manchas en la piel son más frecuentes de lo que nos gustaría, y normalmente se originan por cambios en la melanina y hormonas o la exposición solar.