¿En qué consiste la blefaroplastia?

Es una técnica quirúrgica que trata de corregir los defectos de los párpados tensando, recolocando o eliminando el exceso de piel, grasa y/o músculo que se forma en los párpados o alrededores.

La relajación o exceso de estos tejidos provocan sensación de mirada envejecida o cansada con ojeras, bolsas o párpados caídos, y gracias a la blefaroplastia podemos corregirlo.

En esta intervención se puede combinar los cuatro párpados, inferiores o superiores.

Las cicatrices de esta intervención son muy agradecidas, para disimularlas, se realizan siguiendo el pliegue natural del párpado superior y pegadas a la línea de las pestañas en el inferior. En ocasiones, está indicado que las incisiones se extiendan un poco hacia las “patas de gallo”.

A través a estas incisiones podemos corregir el exceso o malposición de grasa y/o piel sobrante o recolocar el tejido muscular que ha ido ganando flacidez.

Se cierra con unas suturas muy finas para dejar la mínima cicatriz.

Ventajas sobre otras técnicas

Las alternativas a la cirugía en este caso se basan en tratamientos cosméticos Indudablemente es muy aconsejable el cuidado, hidratación y tonificación de las estructuras palpebrales, pero en ocasiones el tipo de trabajo, las preocupaciones o las características individuales hacen que no podamos controlar la situación de otra manera que realizando la intervención.

En esos casos los resultados son fabulosos y obtenemos una plena satisfacción de nuestros pacientes.

Casi siempre combinamos el tratamiento con infiltraciones de toxina botulínica (Botox® o Vistabel®) para mejorar la región periocular.

El Dr. Pérez-Escariz no se limita a tratar un problema concreto sino que busca en todo momento la estética de la mirada.

Indicaciones

¿En qué ocasiones está indicada esta cirugía? En mi caso ¿esta es la cirugía apropiada?

Precisamente en los casos descritos en el apartado anterior. La caída de los párpados superiores puede en ocasiones dificultar la visión correcta.

Pero no todo el mundo es candidato para la intervención. Muchas alteraciones oculares o visuales hacen que la técnica no se pueda aplicar, por eso es fundamental el consejo del especialista y el examen ocular adecuado.

Contraindicaciones

Personas con glaucoma o con retina desprendida. En estos casos hay que hacer una consulta con el oftalmólogo.

Pacientes con problemas de tiroides: Hipertiroidismo y enfermedad de Graves.

Hipertensión arterial y otros trastornos circulatorios.

Diabéticos

Pacientes con falta de humectación en el ojo o de lagrimeo (Síndrome del Ojo Seco, Síndrome de Sjögren).

Preparación

Aparte de las recomendaciones generales en este caso, el Dr. Pérez-Escariz aconseja reforzar la protección del globo ocular durante la semana anterior aplicando una serie de gotas específicas (colirios).

Como en cualquier cirugía, el proceso es muy exhaustivo y para observar lo mejor posible las evoluciones, se toman fotos previas y posteriores a la intervención.

El/la paciente debe evitar fumar los días previos y posteriores a la cirugía ya que entorpece el proceso de cicatrización y oxigenación de los tejidos.

¿Es necesario estudio preoperatorio?

Sin duda. Se revisan todos los datos del historial, comprobando que el estudio preoperatorio está correcto. Además se recomienda al/la paciente un estudio oftalmológico completo e informar al cirujano de cualquier dato relevante de su oftalmólogo incluida la graduación de la vista.

En caso de necesitarlo, se administrará algún tratamiento (complejo vitamínico, suplementos de hierro…) para prepararle adecuadamente para la intervención.

Se entregan instrucciones específicas con el fin de preparar con antelación todo lo necesario para la intervención.

¿Qué anestesia se utiliza?

Puede realizarse con una anestesia local alrededor de los ojos. Siempre, incluso cuando se programa con anestesia local, se toma una vía y nuestro anestesista está presente tomando las constantes y comprobando que el/la paciente esté confortable. Si lo precisa, se complementa la anestesia local con un poco de sedación.

¿Cuánto dura la blefaroplastia?

Dependiendo de si la intervención es de dos o de los cuatro párpados, la duración oscila de 1 a 3 horas.

Recuperación

¿Cuándo se empieza a ver resultados?

El aspecto natural del párpado se obtiene a los tres meses aproximadamente  la mejoría ya se puede apreciar en las dos primeras semanas.

¿Cuál es el tiempo de convalecencia / recuperación?

Alrededor del tercer día se retiran los primero puntos, el resto se hará a la semana de la intervención. Las cicatrices son prácticamente inapreciables pasado un tiempo, con lo que el paciente podrá hacer su vida normal a partir del séptimo día ya sin ningún punto. En ocasiones puede necesitar algo de maquillaje.

Visitas posteriores. Revisiones

La primera visita es a los 3 o 4 días, la segunda a la semana, al mes, tres meses, seis meses y el año.

El día después ¿debo seguir algún tratamiento postoperatorio? ¿Es doloroso?

Deberá proteger los ojos y párpados con unas gafas de sol para salir a la calle, no podrá llevar lentes de contacto hasta pasadas un par de semanas. Seguirá los consejos del cirujano utilizando colirios y cremas hidratantes y protectoras. De esta forma el efecto óptimo de una blefaroplastia podría ser permanente.

Normalmente no es doloroso, pero la tirantez alrededor de los ojos, lagrimeo y sensibilidad a la luz son los primeros síntomas que aparecen y que irán desapareciendo con los días.

En ocasiones, la visión doble y el reajuste de la visión son otras de las molestias, aunque desaparecerá sin dejar secuelas.

Durante los primeros días puede que los ojos no terminen de cerrarse incluso cuando dormimos, deberá comunicárselo al Cirujano para que le indique los cuidados y ejercicios pertinentes.

Pasadas las primeras 48/72 horas las molestias más llamativas habrán desaparecido, en general no se aconseja fijar ni forzar la visión para leer o ver la televisión.