Depilación con láser

¿Cómo funciona el láser de depilación? El pelo tiene una sustancia llamada melanina que es la que le da color. Cuando un rayo láser con una determinada longitud de onda, y a una determinada intensidad, impacta en el pelo, la energía lumínica aplicada, es absorbida por la melanina, transformándose en calorífica, afectando al folículo piloso, destruyéndolo.

¿Es dolorosa?

El tratamiento no puede ser considerado como doloroso ni siquiera en las zonas más sensibles del cuerpo.

El láser que utiliza el Dr. Escariz es, si cabe, menos molesto ya que dispone de un sistema de enfriamiento incorporado.

¿Qué efectos secundarios se pueden producir?

Por lo general éstos no se suelen producir, y si así fueran son mínimos y transitorios. A continuación de describen:

  1. Ligero enrojecimiento de la piel o eritema.
  2. Edema perofolicular o pequeña hinchazón alrededor del orificio de la salida del tallo piloso.
  3. Muy ocasionalmente (1% de los casos), ligera despigmentación de alguna zona (hipopigmentación).

¿Son definitivos los tratamientos?

El láser induce una reducción en la cantidad de pelo y en el grosor del mismo. Hay una gran cantidad de folículos en fase de reposo (en los que más adelante crecerá un pelo). Pero en cada sesión con láser, sólo los folículos con pelo son eliminados definitivamente.

Es por ello que se necesitan varias sesiones de láser para eliminar definitivamente el pelo de una zona. En cada sesión se eliminan los folículos que en ese momento no están en reposo.

¿Cada cuánto tiempo se realizan las sesiones?

Normalmente las sesiones se realizan cada tres meses, como mínimo. El hecho de que este tiempo entre sesión y sesión sea superior no influye en absoluto en la efectividad del tratamiento.

¿Cuántas sesiones son necesarias?

Si se siguen bien las instrucciones y se respetan los intervalos entre sesión y sesión, entre 3 y 6 sesiones pueden ser necesarias para eliminar de forma definitiva cerca del 90% del pelo.

¿Son todos los láseres para depilar iguales?

No, en absoluto. Los láseres se clasifican principalmente según su doble criterio: longitud de onda e intensidad.

La combinación de una longitud de onda adecuada con una determinada intensidad es lo que conlleva que un láser sea eficaz o no, sea agresivo o no, etc. Se ha comprobado que los láseres más eficaces son los diodos que trabajan entre 25-40 Julios, y los neodimios-yag que trabajan a más de 100 Julios. Los láseres de Alejandrita y los de luz pulsada, deben de ser utilizados con mucho cuidado ya que a partir de medianas intensidades pueden resultar más agresivos que los anteriores.

  1. ¿Qué precauciones hay que tener en cuenta antes del tratamiento?

Seis meses antes del tratamiento:

  1. No tomar retinoides vía oral (son retoniodes ROACUTAN, TIGASON Y NEOTIGASON)
  2. No someterse a tratamiento con láser CO2.
  3. No someterse a tratamiento de dermabrasión.

Un mes antes del tratamiento:

  1. No tomar el sol ni rayos UVA en la zona a tratar, (en caso de hacerlo utilizar un protector de alto índice).
  2. No depilar el pelo a tratar mediante cera o pinzas.
  3. No decolorar el pelo.
  4. No aplicarse productos de autobronceado.
  5. Emplear despigmentante local si la zona a tratar padece cloasma o tendencia a la hiperpigmentación. 

El día del tratamiento

  1. No maquillar la zona si el tratamiento es la zona facial.
  2. En caso de herpes labial recidivante, advertirlo al médico para iniciar un tratamiento de prevención el día anterior a la sesión del tratamiento.

¿Qué instrucciones hay que tener en cuenta después del tratamiento?

Aplicar durante el primer día un gel o solución refrescante de Aloe-Vera.

No exponer al sol la zona tratada durante la semana posterior al tratamiento. En caso de hacerlo, emplear fotoprotector de elevado índice.

En personas con tendencia a la hiperpigmentación, aplicar un despigmentante durante 15 días.

A los pocos días del tratamiento, el paciente percibirá cómo el resto del pelo eliminado, se desprende de forma espontánea.

 


Tratamiento de cicatrices

El mejor tratamiento de dichas cicatrices es la prevención pero lógicamente el paciente acude a la consulta cuando ya están establecidas.

Existen múltiples técnicas para dicho tratamiento:

  1. Aporte de nutrientes.
  2. Reposo. Inmovilización.
  3. Presoterapia.
  4. Terapia de contacto.
  5. Extirpación quirúrgica con modificación de la disposición de la cicatriz (zetaplastias).
  6. Infiltración de corticoides para atenuación de la actividad y síntomas de la cicatriz.
  7. Incluso radioterapia (técnica a la que rara vez recurrimos en la actualidad).

El Dr. Pérez-Escariz tiene una dilatada experiencia en estos tratamientos, por lo que él personalmente asesorará  a la paciente sobre la técnica a utilizar. En ocasiones, es habitual que se combinen varias técnicas para conseguir el mejor resultado.